30/01/2025
¿Cómo pensar y prepararnos juntos hacia el futuro? Nuestro aporte hacia una ganadería sustentable
Ing. Agr. (MBA) Martín Segredo, Sociedad Criadores de Hereford del Uruguay

La Sociedad de Criadores Hereford del Uruguay cerró con éxito la 4.ª Jornada de Genética Ganadera, evento en el que el Ing. Agr. Martín Segredo dijo “hemos escuchado cuatro exposiciones que, desde diferentes perspectivas, están muy relacionadas con el quehacer ganadero y son coherentes con lo que estamos haciendo”, expresó Segredo al inaugurar su charla, en la cual destacó la importancia para la producción de la creación del dato de EPD para eficiencia de conversión.
En su intervención, el ingeniero destacó que el objetivo principal era repasar los logros alcanzados por la Sociedad de Criadores, reflexionar sobre las amenazas identificadas y proyectar un futuro alineado con la sustentabilidad y la innovación. “No quiero simplemente aglomerar información, sino que intentaré mostrar los logros y productos que hemos alcanzado”, señaló.
Logros
Uno de los puntos clave mencionados fue la labor de la central de Kiyú, que se define como un espacio dedicado a la investigación, producción, innovación, extensión y difusión de genética. Según Segredo, esta central no solo lidera en el desarrollo de herramientas tecnológicas, sino que también trabaja constantemente en la reformulación de estrategias para afrontar las exigencias de los mercados internacionales. “Nuestro objetivo es aportar valor a la ganadería en su conjunto, proporcionando herramientas que impacten en los productos y sistemas ganaderos, siempre con miras a la sostenibilidad”, afirmó.
La jornada también permitió analizar avances concretos, como las pruebas pastoriles realizadas desde 1993, la obtención de los primeros EPD, la creación de índices económicos para cría y ciclo completo, y el desarrollo de herramientas como el DEP para la eficiencia de conversión en 2017. Según Segredo, estos hitos marcan un camino de mejora continua y evidencian el compromiso del sector con la eficiencia y la reducción del impacto ambiental.
“Sabemos que los animales más eficientes consumen menos, emiten menos metano y, al mismo tiempo, mantienen la productividad. Este enfoque nos permite abordar los desafíos globales, como la descarbonización, de manera más efectiva”, añadió Segredo al reflexionar sobre el impacto de la genética y la tecnología en la sostenibilidad de los sistemas ganaderos.
En el evento subrayó también la importancia de estudios recientes que combinan genómica y selección fenotípica, logrando aumentos significativos en la precisión de los datos. “La genómica aumentó un 60% la exactitud, lo que nos permite mejorar la velocidad y la intensidad de selección”, explicó Segredo, destacando la relevancia de estas investigaciones en la creación de sistemas más eficientes y competitivos.
El equilibrio
“Es fundamental tener claridad sobre el equilibrio que buscamos”, señala el experto, subrayando la necesidad de orientar el desarrollo hacia prácticas más sostenibles y eficientes. En esta búsqueda, la investigación en genética se ha posicionado como una herramienta clave para avanzar en la eficiencia de conversión alimenticia, la reducción de emisiones y la creación de sistemas productivos más resilientes.
Tras una década de investigación, la Central de Pruebas ha logrado avances significativos en genética aplicada al sector bovino.
Entre los hitos más relevantes destacan la identificación de variabilidad genética para la eficiencia de conversión, el desarrollo del EPD (Expected Progeny Difference) para esta característica, y la correlación entre la eficiencia de conversión y las emisiones de metano.
Estos logros han permitido diseñar herramientas prácticas para el productor, que no solo optimizan la productividad, sino que también contribuyen a mitigar el impacto ambiental del sector.“La variabilidad genética es fundamental para la mejora”, afirma el especialista, destacando que la selección genética trasciende el análisis fenotípico, permitiendo dirigir la población hacia objetivos específicos. Además, enfatiza la importancia de entender que aunque un gen pueda ser transmitido, su expresión fenotípica y genotípica puede variar según el ambiente y las condiciones productivas.
Este conocimiento, explica, es crucial para prever cómo se comportarán los animales en diferentes escenarios y asegurar que los parámetros genéticos se mantengan válidos a lo largo del tiempo.
Eficiencia de conversión
Un aspecto especialmente relevante es la independencia de la eficiencia de conversión respecto a otras características productivas, lo que abre la puerta a una selección más intensiva y precisa. “Crear este EPD para la eficiencia de conversión es un avance muy importante, ya que nos permite contar con una herramienta tangible que podemos aplicar directamente al sector productivo”, destaca. Esta herramienta no solo facilita la toma de decisiones, sino que también refuerza el compromiso del sector con la descarbonización global y la sostenibilidad.
Según los estudios realizados, las mejoras en la eficiencia de conversión varían entre un 25 % y un 80 %, dependiendo del sistema de producción. Este rango demuestra el potencial de estas herramientas para transformar tanto los sistemas basados en pastoreo como los feedlots, adaptándolos a las demandas actuales y futuras.
Además de optimizar los sistemas productivos, estas innovaciones abren nuevas oportunidades de negocio, como los mercados de carbono, servicios agroecológicos y mejoras en la calidad alimentaria. Sin embargo, surge la pregunta: ¿la estructura impositiva actual favorece este tipo de avances? “Tal vez sea necesario profundizar en esta cuestión, pero lo cierto es que debemos tomar algún camino. Estamos posicionados como parte de la solución, no como parte del problema”, reflexiona el experto.
En este contexto, el sector debe adaptarse a una nueva estructura de negocios, tanto a nivel nacional como internacional. Las dinámicas económicas están marcadas por cambios estructurales profundos, donde empresas globales tienen un peso creciente, y los productores deben encontrar su lugar en esta nueva realidad. “Nada es tan bueno ni tan malo, todo es sustituible. La diferencia está en lo que queremos. Todo lo que hagamos ahora va a determinar qué es lo que queremos ver en el futuro”, concluye.
En este viaje hacia un futuro más sostenible, la investigación y la innovación se presentan como pilares esenciales. La resistencia genética al estrés térmico, la menor disponibilidad de agua y la adaptación a condiciones ambientales más desafiantes son algunas de las áreas prioritarias en la agenda. “La genómica mejora la exactitud, no necesariamente la precisión, pero sí permite acelerar los procesos”, asegura, subrayando la necesidad de avanzar en estas áreas para enfrentar los retos del cambio climático y garantizar la sostenibilidad del sector.
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