30/01/2025

La genética como clave frente a los desafíos ambientales y productivos

Ing. Agr. (PhD) Elly Navajas, INIA.

En el marco del evento “Genética para una ganadería sustentable”, la ingeniera Elly Navajas del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) destacó los retos y oportunidades que enfrenta la producción ganadera en un contexto global de alta demanda alimentaria y exigencias medioambientales.

“El cronómetro ya está corriendo”, subrayó Navajas, al enfatizar la urgencia de actuar frente a la presión de los mercados y las crecientes demandas de sostenibilidad.

La paradoja del crecimiento y las emisiones

La producción ganadera se encuentra en una encrucijada. Por un lado, el aumento de la población mundial impulsa una demanda alimentaria sin precedentes. “Esto representa una oportunidad para el sector, pero también un desafío enorme si no se gestiona adecuadamente”, afirmó Navajas. Entre los retos más destacados se encuentra la necesidad de incrementar la productividad sin aumentar proporcionalmente las emisiones de gases de efecto invernadero, particularmente de metano.

En Uruguay, el sector agropecuario es responsable del 73% de las emisiones totales del país, de las cuales el 46% provienen del metano entérico. Según Navajas, la intensidad de emisiones, entendida como la relaciónentre las emisiones generadas y los kilos de carne producidos, es un indicador clave en este proceso. “Ya hemos alcanzado la meta de reducción del 32% en la intensidad de emisiones para 2025, gracias al incremento de la productividad, pero este logro viene acompañado de un aumento absoluto en las emisiones demetano”, explicó.

Uruguay se ha comprometido a nuevas metas en sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), con reducciones adicionales en la intensidad de emisiones de un 35% para 2030 y estrategias para limitar las emisiones absolutas de metano. “El desafío ahora es doble: continuar aumentando la productividad y, al mismo tiempo, garantizar que las emisiones totales no sobrepasen los límites establecidos”, añadió.

El papel crucial de la genética

Uno de los pilares para alcanzar estas metas es el mejoramiento genético animal, un enfoque que no solo mejora la eficiencia productiva sino también contribuye a la sostenibilidad. Según Navajas, Uruguay ha desarrollado una sólida base de datos genómicos que permite seleccionar animales con características deseables, como menor consumo de alimento y menores emisiones de metano, sin comprometer la calidad de los productos.

“El avance en eficiencia de conversión es especialmente prometedor”, indicó. Este concepto, que mide la capacidad de un animal para convertir alimento en producción, tiene una alta heredabilidad y permite reducir costos sin afectar el desempeño productivo ni la calidad del producto. “En pruebas realizadas en Uruguay, los animales más eficientes consumieron hasta un 20% menos de materia seca al día, sin diferencias significativas en ganancia de peso o calidad de la carne”, destacó Navajas.

Rodeo de cría: el eslabón más complejo

El trabajo en rodeos de cría presenta desafíos significativos, especialmente en la medición del consumo de alimento en pastoreo. Sin embargo, según Navajas, los resultados son alentadores: “Las vaquillonas hijas de toros más eficientes demostraron ser más eficientes también en pastoreo, sin comprometer su crecimiento ni desempeño reproductivo”.

Este avance es posible gracias a estudios como los realizados en colaboración con la Facultad de Agronomía, donde se utilizó tecnología avanzada para medir la producción de calor y la eficiencia energética. “Aunque la medición directa del consumo sigue siendo una limitante, los resultados sugieren que la eficiencia medida en condiciones controladas puede trasladarse al pastoreo”, explicó.

Eficiencia en vaquillonas

En vaquillonas, los estudios han mostrado que la eficiencia de conversión tiene un impacto significativo en el desempeño económico. Navajas destacó: “Las hijas de toros con alta eficiencia de conversión tienden a consumir menos alimento sin afectar su tasa de crecimiento ni su desempeño reproductivo”. Esto refuerza la viabilidad de incorporar la eficiencia como criterio de selección genética en el rodeo de cría.

Además, los análisis de eficiencia energética y producción residual de calor han proporcionado nuevas perspectivas. “Estamos aprendiendo cómo las vaquillonas distribuyen la energía metabolizable a lo largo de su desarrollo, y estos datos son fundamentales para mejorar la sostenibilidad del sistema”, añadió.

Desempeño en novillos en engorde

El impacto de la eficiencia de conversión también se extiende al engorde. Navajas explicó: “Los novillos más eficientes consumieron un 16% menos de alimento, y sus emisiones absolutas de metano fueron un 6% menores, tanto en términos absolutos como en intensidad por kilo producido”.

Este logro se traduce en beneficios económicos y ambientales, aunque plantea nuevas preguntas. “Curiosamente, los animales más eficientes producen más metano por kilo de alimento consumido. Esto podría deberse a un metabolismo más optimizado, y estamos investigando cómo equilibrar este aspecto sin afectar la sostenibilidad general”, señaló.

Selección genética en la raza Hereford

Uruguay ha logrado integrar herramientas genómicas en la selección genética de la raza Hereford, avanzando significativamente en la eficiencia de conversión y la reducción de emisiones. “Gracias a nuestras evaluaciones genéticas y la incorporación de EPD genómicos, podemos identificar animales con alto mérito genético para estas características”, destacó Navajas.

El proceso incluye desde la genotipificación de muestras de ADN hasta la integración de datos de consumo y metano en los programas de selección. Según la experta, esto no solo mejora la precisión de las predicciones, sino que también posiciona a la raza Hereford como un ejemplo a nivel global.

La disponibilidad de herramientas como los EPD genómicos y las plataformas de fenotipado ha sido clave para el progreso genético. Navajas enfatizó: “La conexión entre rodeos y centros de investigación nos ha permitido desarrollar mediciones representativas en diferentes ambientes productivos. Esto es fundamental para seguir avanzando”.

No obstante, aún persisten retos, especialmente en la medición de emisiones de metano. “La infraestructura para medir consumo está bien desarrollada, pero necesitamos tecnologías más accesibles para medir metano. Sin estos datos, no podemos optimizar completamente la selección genética para reducir emisiones”, reconoció.

En palabras de Navajas, el trabajo conjunto entre productores, investigadores y organizaciones ha sido clave para alcanzar estos logros. “La genética ofrece una oportunidad única para transformar la ganadería en un motor de sostenibilidad, pero requiere un esfuerzo colectivo y continuo”, concluyó.

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